Anochecía lloviendo en Barcelona. Habíamos quedado sobre las nueve en el barrio de Gràcia. Mariona esperaba en la puerta del bar mientras yo atravesaba la ciudad por la Gran Vía. Después de aparcar y cruzar un par de calles llego al bar. Apetecía recogerse entre sus paredes huyendo de la lluvia que se crecía por momentos. Saludos e inicio de charla. A los pocos minutos llega Marta. La lluvia le ha cogido de lleno. Viene empapada y arrastra un "costipao madrileño".
Empieza a llenarse el bar con caras conocidas y algunas nuevas. También ha venido Jordi. No puede tocar el cajón por las características y circunstancias del bar. Pero está a nuestro lado y se agradece.
Hay relajación y seguridad, eso es bueno. La noche pinta bien. Afinación... risas.... toque de inicio... risas y empezamos a destilar música. "Novembro", "Sin rastro de ti", "Mi Centro"....
De repente entra en el bar. Sin avisar. No saluda. Se aposenta en la garganta de Marta y le clava 2 cuchillas de afeitar entre estrofas. Toque de queda. Suspensión de cinco minutos. El respetable es respetuoso. Vuelta al ruedo. Hay que plantarle cara a la hija de puta que nos quiere amargar la noche. "Sucedió en Lisboa" se presenta suave y tierna. Vuelve a emocionar al respetable. Primer asalto a nuestro favor. Pero la zorra es más lista y aparece a la primera que nos confiamos en "Deja que te cuente". Vuelven los nervios, las risas tontas de inseguridad... pero no nos amedrentamos y volvemos a dar otro puñetazo en la mesa. Para Marta es dificil entonar y llegar a su propio nivel. Disfrazamos y arropamos su voz con coros desenfadados. Si no se canta se recita. Sale la "puta jefa bukowskiana" que se ha traído Marta de Malasaña y la improvisación de Mariona y un servidor para autoversionarnos y acabar el repertorio que llevamos meses defendiendo. Le hemos roto la boca a la que venía a callarnos. Que se joda!
El respetable ha estado toda la velada atento, entretenido y entregado. Eso es bueno. Se han "salvado los muebles", pero ha sido una velada intensa.Ya sabíamos que la "farándula" no era fácil. Las caras conocidas nos felicitan por la gesta y las caras nuevas nos felicitan por lo que han "escuchado". También ha quedado pendiente cerrar otra fecha para junio en el mismo bar a petición del dueño.
La velada musical se va diluyendo entre el humo, el alcohol y las diferentes conversaciones que se han generado en el local.
Es más de medianoche y ha dejado de llover. Barcelona está mojada.
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1 comentario:
Si yo soy la puta jefa, amigo del alma mío, tú eres el puto amo.
Ala, bautizado quedas, y a ver si escribes más, que se te da rebién!
Mua!
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