lunes, 28 de abril de 2008
Desconexión
Hacía tiempo que no me apagaba. Y de repente ¡zas! la puta que se alojó en la garganta de Marta hace unas semanas se ha debido pasar por aquí y no le habrá caído bien la declaración de odio que le dediqué. Me ha cogido dormido y me ha dejado en la garganta dos erizos rabiosos. Hacía tiempo que no me sentía niño. La fiebre no me abandona en 24h y solo tengo ganas de dormir y de que me cuiden. No me quito el pijama y mi mundo se extiende a las 4 paredes de mi habitación. Menos mal que los besos de mis peques son el mejor antibiótico y lo curan todo.
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1 comentario:
Mi niño... Y yo tan lejos... Te quiero, wapo. Sigue, sigue, que lo de escribir se lleva en vena.
¡Mua!
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